
Por: Yahir González
La pequeña localidad de Tumbler Ridge, ubicada al noreste de Columbia Británica, Canadá, se convirtió este martes 10 de febrero en el escenario de una de las peores tragedias por armas de fuego en la historia reciente del país. Un ataque armado, que comenzó en una vivienda particular y se extendió a la escuela secundaria local, ha dejado un saldo confirmado de diez personas fallecidas, incluyendo a la presunta agresora.
Los hechos iniciaron alrededor de las 13:20 horas (tiempo local), cuando la Real Policía Montada de Canadá (RCMP) recibió reportes de un tirador activo en la Escuela Secundaria Tumbler Ridge, una institución pequeña que alberga a unos 175 estudiantes. Al llegar al plantel, los oficiales descubrieron a seis víctimas mortales y a la sospechosa del ataque, quien aparentemente se quitó la vida tras el tiroteo. Una séptima víctima falleció mientras era trasladada de urgencia a un hospital cercano.
De manera paralela, las investigaciones condujeron a las autoridades a una residencia vinculada con el incidente, donde fueron hallados los cuerpos de otras dos personas. Además de las víctimas fatales, los servicios de emergencia reportaron que 27 personas resultaron heridas; dos de ellas se encuentran en estado crítico y fueron trasladadas vía aérea a centros especializados, mientras que las otras 25 reciben atención por lesiones que no ponen en riesgo su vida.
Aunque las autoridades han identificado a la atacante como una mujer con residencia en la zona, aún no se han revelado los nombres de las víctimas ni el posible móvil del crimen. El primer ministro, Mark Carney, expresó su devastación ante el suceso y subrayó que la prioridad actual es el apoyo psicológico a los sobrevivientes y familiares en esta comunidad de apenas 2,400 habitantes, donde el impacto emocional es profundo.
El incidente ha reabierto el debate sobre la seguridad escolar y el control de armas en Canadá, un país donde este tipo de masacres masivas son considerablemente menos frecuentes que en otras regiones de Norteamérica. Por el momento, la zona escolar permanece bajo custodia policial mientras continúan los peritajes para esclarecer la cronología exacta de los hechos.


