
Por: Yahir González
Una fuerte polémica estalló en Zitácuaro, Michoacán, tras la denuncia de una agresión física perpetrada por Juan de Dios Ixtláhuac Orihuela, hermano del actual presidente municipal, Antonio Ixtláhuac, en contra del activista y dirigente local del PRI, Raúl Ocelotl. Los hechos ocurrieron el pasado 6 de febrero de 2026 en las inmediaciones de la Feria de Zitácuaro (Expo Feria Monarca), mientras el afectado realizaba una transmisión en vivo para redes sociales.
La agresión se originó cuando Ocelotl documentaba una protesta de aproximadamente 80 meseros locales, quienes denunciaron haber sido desplazados de sus puestos de trabajo a pesar de tener acuerdos previos de contratación para el evento. Según las denuncias, los trabajadores michoacanos fueron sustituidos por personal externo, presuntamente proveniente de Jalisco, sin previo aviso ni liquidación. Durante la grabación, se observa cómo Juan de Dios Ixtláhuac, acompañado por un grupo de civiles y escoltas, confronta violentamente al activista para impedir que continúe con la denuncia pública.
Testigos y reportes de medios locales señalan que en el altercado participaron individuos que se presume son trabajadores del Ayuntamiento y elementos policiales que, lejos de intervenir para separar la riña, habrían facilitado la agresión. El Comité Directivo Estatal del PRI en Michoacán emitió un comunicado condenando enérgicamente los hechos, calificándolos como un acto de “abuso de poder” y señalando que este tipo de conductas responden a un intento de silenciar las críticas hacia la administración municipal actual.
Este incidente cobra relevancia política debido a que Juan de Dios Ixtláhuac ha sido señalado por diversas fuentes locales como un aspirante a la presidencia municipal de Zitácuaro para el proceso electoral de 2027. Tras la agresión, se informó que el hermano del alcalde se encuentra fuera del alcance de las autoridades locales, mientras que la víctima ya presentó la denuncia correspondiente ante la Fiscalía Regional. Hasta el momento, el alcalde Antonio Ixtláhuac no ha emitido una postura oficial directa sobre el comportamiento de su hermano, limitándose a publicar mensajes sobre la logística de la feria y llamados generales a la “paz social”.


