
Foto: afp
Por: Christopher Martinez
Al menos 10 mil personas participaron el pasado 18 de octubre en una segunda megamarcha en Guadalajara, Jalisco, para exigir una solución al suministro de agua contaminada y la revocación del mandato del gobernador Pablo Lemus Navarro. La movilización también reclamó justicia para los manifestantes detenidos durante las protestas del 11 de octubre y sanciones contra los policías señalados por presuntos abusos de autoridad.
La protesta partió del parque Revolución y avanzó hacia el Palacio de Gobierno, aunque su inicio se retrasó debido a la presencia de grupos de encapuchados que presuntamente portaban palos y artefactos explosivos y que fueron señalados por algunos asistentes como provocadores. Durante la jornada se registraron actos de vandalismo, saqueos e incendios en establecimientos comerciales y edificios públicos, entre ellos los palacios Legislativo, Judicial y de Gobierno.
Los manifestantes denunciaron que desde hace meses reciben agua turbia, con mal olor y presuntos contaminantes, entre ellos residuos fecales y metales pesados. La inconformidad aumentó tras la respuesta policial a la primera marcha, en la que participantes denunciaron agresiones y detenciones.
El Gobierno estatal informó sobre la detención de cinco personas presuntamente relacionadas con los destrozos, quienes viajaban en una camioneta robada. Asimismo, el Sistema de Atención Médica de Urgencias reportó que brindó primeros auxilios a seis civiles y dos policías; dos personas fueron trasladadas a hospitales por problemas de salud.
Aunque la mayor parte de la movilización se desarrolló de manera pacífica, los hechos violentos marcaron parte de la jornada. Mientras tanto, la exigencia de revocación de mandato contra Lemus cobró fuerza, aunque el procedimiento legal no podría iniciarse sino hasta la segunda mitad de su administración, entre diciembre de 2027 y abril de 2028, de acuerdo con la información citada en las convocatorias.


