
Foto: Raquel Cunha
Por: Christopher Martinez
La Selección Mexicana continúa alimentando la ilusión de millones de aficionados al imponerse 2-0 sobre Ecuador y avanzar a los octavos de final del Mundial 2026, en un triunfo que ha desatado la esperanza de que el equipo dirigido por Javier Aguirre finalmente pueda romper la histórica barrera de los cuartos de final.
En un Estadio Azteca completamente entregado, el conjunto tricolor resolvió el encuentro desde la primera mitad gracias a las anotaciones de Julián Quiñones, al minuto 21, y Raúl Jiménez, al 30, quienes aprovecharon el dominio mexicano para encaminar una victoria que mantiene al equipo con paso perfecto en la Copa del Mundo.
México mostró solidez en todas sus líneas, controló el partido durante gran parte del encuentro y volvió a mantener su portería en cero, consolidando una destacada actuación en el torneo con cuatro triunfos consecutivos y sin recibir anotaciones.
El encuentro comenzó una hora más tarde debido a una tormenta eléctrica que afectó los alrededores del Estadio Azteca, aunque eso no impidió que miles de aficionados permanecieran en sus lugares para apoyar al Tricolor. Desde el silbatazo inicial, el equipo respondió con intensidad, presionando a Ecuador y generando constantes oportunidades de peligro.
La figura del partido fue Julián Quiñones, quien además de abrir el marcador con una brillante jugada individual, asistió a Raúl Jiménez para el segundo tanto. En la segunda mitad, Ecuador intentó reaccionar, pero la defensa encabezada por César Montes y Johan Vásquez, junto con las intervenciones del guardameta Raúl Rangel, evitaron cualquier intento de descontar.
Con este resultado, México enfrentará a Inglaterra el próximo 6 de julio en un duelo que ha despertado enormes expectativas entre la afición, ya que una victoria significaría el regreso del Tricolor a los cuartos de final de una Copa del Mundo por primera vez desde México 1986.
Sin embargo, el debate sobre la llamada “maldición del quinto partido” continúa. Aunque el equipo ya disputará su quinto encuentro del torneo, la ampliación del Mundial de 32 a 48 selecciones modificó el formato de competencia, por lo que el triunfo sobre Ecuador correspondió a los dieciseisavos de final y no a los tradicionales octavos.
Esto significa que la histórica barrera para México sigue siendo el partido frente a Inglaterra. Solo si logra superar a los ingleses podrá igualar la actuación conseguida hace cuatro décadas, cuando como anfitrión alcanzó los cuartos de final.
Mientras tanto, el ambiente de optimismo se ha extendido por todo el país. La frase “¿Y si sí?” se ha convertido en el lema de una afición que vuelve a creer en su selección y que sueña con que el Mundial organizado en casa pueda convertirse en el escenario donde finalmente se escriba una nueva página en la historia del futbol mexicano.


