Pueblo kumiai acusa afectaciones culturales y ambientales por obras de EE.UU.

Foto: Aimee Melo

Por: Christopher Martinez

Tecate, Baja California.— La ampliación del muro fronterizo por parte de Estados Unidos en la zona del cerro Cuchumá ha generado una fuerte preocupación entre integrantes del pueblo kumiai, quienes denuncian daños graves a su patrimonio cultural, espiritual y ambiental.

De acuerdo con Fernando Meza, defensor de la cultura kumiai, las obras —que incluyen detonaciones con explosivos— están destruyendo sitios sagrados, afectando flora, fauna y fuentes de agua en esta montaña considerada central para sus tradiciones. “Para nosotros, la frontera no existe. Nuestros ancestros han habitado este territorio desde hace miles de años, y el Cuchumá es una montaña sagrada donde aún realizamos ceremonias”, afirmó.

El cerro Cuchumá, ubicado entre México y Estados Unidos, tiene reconocimiento oficial en ambos países: fue inscrito en 1992 en el Registro Nacional de Sitios Históricos en territorio estadounidense, mientras que en México es considerado patrimonio cultural inmaterial. Además, forma parte de un corredor ecológico clave en la región de Tecate.

Explosiones y daños culturales

Habitantes y representantes indígenas han reportado explosiones constantes desde marzo, atribuidas a trabajos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en el área conocida como Tecate Peak. Según Meza, estas detonaciones ya han dañado zonas con vestigios arqueológicos, incluyendo petrograbados y antiguos espacios ceremoniales.

“Siguen subiendo al cerro porque es un sitio de iniciación y desarrollo de nuestras tradiciones, pero ahora está siendo destruido”, señaló.

Norma Meza, promotora cultural y defensora del pueblo kumiai, comparó el impacto de estas acciones con la destrucción de un templo religioso: “Es como si destruyeran la Basílica de Guadalupe. Para nosotros, esta montaña es un lugar de sanación y conexión espiritual”.

Llamado a acciones diplomáticas

Ante la situación, activistas, académicos y autoridades locales han solicitado al gobierno mexicano intervenir por la vía diplomática. Entre las propuestas destaca el envío de una protesta formal a Estados Unidos, así como la suspensión inmediata del uso de explosivos hasta evaluar los daños.

También pidieron una evaluación binacional que considere los impactos ambientales, culturales y sociales, con participación de la comunidad kumiai, instituciones como el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y organismos internacionales.

Además, se ha planteado la posible intervención de relatores de la ONU especializados en derechos indígenas, culturales y ambientales.

Respuesta de autoridades

La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, informó que su administración ya sostiene reuniones con representantes kumiai y autoridades culturales. Asimismo, la Secretaría de Cultura estatal envió una carta al CBP solicitando detener las detonaciones.

Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, pidió a las secretarías correspondientes un informe sobre las posibles afectaciones, aunque hasta el momento no se han anunciado medidas concretas.

Un conflicto binacional

Aunque las obras se realizan del lado estadounidense, especialistas advierten que los efectos trascienden la frontera, ya que el cerro forma parte de un sistema natural continuo. Esto ha generado tensiones sobre la responsabilidad compartida en la protección del patrimonio y el medio ambiente.

Mientras tanto, el pueblo kumiai continúa organizándose. Un Encuentro Binacional busca definir estrategias para preservar su legado cultural y detener el deterioro del Cuchumá.

“Queremos salvar nuestra montaña. Es parte de nuestra identidad, de nuestra historia y de nuestra vida”, concluyó Fernando Meza.

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