Por: Sara Lucia Tellez Lucho

Foto: La silla rota
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que el informe del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU sobre la situación de desapariciones en el país “no tiene nada que ver” con el proyecto político de la llamada Cuarta Transformación (4T).
El pronunciamiento surge luego de que el organismo internacional señalara que en México existen indicios de desapariciones forzadas de manera generalizada, lo que ha encendido el debate sobre la gravedad de esta problemática y el papel de las autoridades. Ante ello, Sheinbaum sostuvo que el informe no refleja adecuadamente la realidad actual del país y que sus conclusiones no pueden atribuirse a las políticas implementadas por los gobiernos recientes. En ese sentido, defendió que la estrategia de la 4T ha buscado atender las causas de la violencia y fortalecer las instituciones encargadas de la búsqueda de personas desaparecidas.
La mandataria también destacó que muchas de las desapariciones registradas en México están relacionadas con la delincuencia organizada, más que con acciones sistemáticas del Estado. Por ello, consideró que la interpretación del comité puede generar confusión al no distinguir entre distintos tipos de casos. Asimismo, señaló que el informe retoma información de años anteriores y situaciones específicas, por lo que, desde su perspectiva, no debe generalizarse a todo el país ni al contexto actual de su administración. Por su parte, el comité de la ONU ha insistido en la necesidad de visibilizar la crisis de desapariciones y reforzar la cooperación internacional para atender el problema. Sus observaciones han sido respaldadas por diversos colectivos de búsqueda y organizaciones civiles, que continúan exigiendo mayores avances en la localización de personas y el acceso a la justicia.
Este intercambio de posturas refleja una diferencia de visión entre el gobierno mexicano y organismos internacionales en torno a uno de los temas más sensibles en materia de derechos humanos. Mientras las autoridades defienden sus acciones y rechazan las críticas, especialistas y familiares de víctimas señalan que la crisis de desapariciones sigue siendo un desafío urgente que requiere atención prioritaria.


